Calatayud y Micheto, maridaje de una
ciudad con cuidada tradición repostera y
una familia que
desde 1700 está vinculada al oficio de confitero y cerero (ambas
disciplinas muy relacionadas ya que la miel es un componente básico
de la confitería), a través de
bizcochos y frutas de Aragón, merengues y turrones, pasteles y
tartas, delicias bañadas en chocolate...
Siguiendo su árbol
genealógico, es en la Plaza de España nº 6 donde José Mª y Dolores
tienen su
nego
cio y,
pared con pared, con entrada por la calle Dato,
la
confitería de Manuel Micheto, hermano de los anteriores y abuelo
de
los actuales propietarios. En 1900 Manuel se traslada a la Rúa
80, la calle más comercial de aquellos tiempos.
Se
cuenta que en el reinado de Alfonso XIII, en una de las comidas de
palacio, se ofrecieron bizcochos de Calatayud y debido a su reducido
tamaño fue mofa entre los comensales y el personal de cocina, por lo
que llegando a oídos de los confiteros bilbilitanos, Manuel sentenció
que los próximos serían como suelas de alpargata. En los viajes en
tren de su majestad, a su paso y parada en Calatayud siempre era
endulzado por Manuel con los típicos bizcochos.
En 1926 la
Pastelería Micheto es nombrada
Proveedor de la Real Casa de Alfonso XIII.
Es
su hijo Miguel quien sigue con la tradición familiar
después de formarse en Barcelona junto a grandes profesionales como
el maestro pastelero Jaume Sabat. Su prestigio en la ciudad
bilbilitana crece y comienza su expansión comercial; traslada la
pastelería y el obrador a Rúa de Dato 6. Poco después abre una nueva
sucursal junto con el obrador
central, en el Paseo de Calvo
Sotelo, hoy Cortes de
Aragón 12, y posteriormente otra más en el Edificio de
Congresos de la Plaza del Fuerte.
De su matrimonio
con Mª Isabel Ruiz de Morales tiene cuatro hijos, y es el segundo de
ellos, Miguel también, quien recoge el testigo y saca fuera del
limite bilbilitano la Pastelería Micheto, abriendo su primer
sucursal en Calamocha y adquiriendo clientes en toda España.
Hoy, Miguel, junto
con sus hermanas, Mª Cruz y Mabel, continúan en esta empresa
centenaria con afán
innovador, pero conservando la tradición, la elaboración artesanal y
la calidad de las materias primas.
Un negocio donde
sus elaboraciones se dividen en secciones de pastelería y
bombonería con obradores propios,
así como una distribución a nivel nacional de sus productos de
confitería.
En 2006,
la
Cámara de Comercio e Industria de Zaragoza, reconoce y distingue con
la Medalla Basilio Paraíso la labor y el mérito de las empresas con
más de 100 años que desempeñan su actividad en Aragón. Una de las
distinciones recae en la familia Micheto.
En la trastienda
de nuestra web se recopilan documentos en los que amigos y
desconocidos, publicaciones, programas de radio y televisión alaban
el buen hacer y la dedicación de esta familia, así como las
excelencias de sus productos.